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lunes, 26 de agosto de 2013

Nadando en el río Mula para ver el Salto del Usero.

Esta entrada es parte de mi relato del Torneo Troglodita, segunda parte. Lo vuelvo a poner aquí, aparte, porque la limitación de etiquetas de Blogger me impedía poner las etiquetas necesarias para toda esa entrada.

Para llegar a donde se accede al río hay que bajar un barranco, pero está perfectamente acondicionado para ello. Ya estando allí, Sólo Curro y yo nos metimos, el agua estaba congelada lo cual venía muy bien porque había calor. Igualmente me costó lo suyo meterme mientras que Curro se metió de un solo. ¡Cada quien con su sistema! :)

Divido esta parte del río en 3: una primera poza con espacio suficiente como para llevar toalla y tomar el sol allí un buen rato. Incluso vimos gente con una mesa y sus sillas plegables.

Agranda la foto y verás perfectamente el detalle del lugar. :)
¿Ves que en la "parte de arriba" de la poza hay una parte donde la roca de un lado se une mucho a la pared del otro? Bien, pues por allí se puede pasar nadando, aunque con mucho cuidado con las rocas por todos lados incluyendo el fondo. 


Aquí lo ves mejor:


Pues por allí llegas a la segunda poza. Vale, sí, también podrías llegar caminando, bordeando la roca de la izquierda de la foto... ¡pero lo alegre es hacerlo nadando! :)


Luego de esa segunda poza hay una parte de pequeñas cascadas y entonces ya viene la poza grande donde ves el salto del Usero.



Yo quise llegar hasta allí, lo más cerca de la cascada posible. ¡Así lo hice! ¡Una pasada! Una gran mezcla de energía y relax a la vez. 

martes, 5 de marzo de 2013

Tambores en el parque del Retiro. Fotos sueltas.

Yo sé, en la foto se ven muchas cosas... ¡menos los tambores! :P Pasa que a los de los tambores los tapaba la gente, la foto la tomé hace ya varios años en una situación que pasó de forma espontánea.

Hubo grupos de gente a los que les gustaba tocar los tambores y se iban al Retiro a tocar. Su música era bastante alegre y se oía a mucha distancia, así que mucha gente se acercaba a verlos tocar, a bailar, a hacer malabarismos, en total: a divertirse.

Solía ser los viernes, sábados y domingos a eso de las 6 de la tarde cuando empezaban y duraba hasta que el sol se despedía de Madrid por ese día, el punto de encuentro: el monumento a Alfonso XII.

La convivencia de los músicos y sus espectadores era de lo más pacífica. Había, sí, gente tomando cerveza y otros fumando marihuana, pero cada quien a lo suyo, sin meterse nadie con nadie. Yo fui muchas veces y jamás se me acercó nadie a ofrecerme maría. Tampoco sé si yo la hubiera estado buscando, si me habría sido fácil conseguir allí, quiero decir, aunque había gente fumando marihuana, no es que fuera un punto de venta en sí.

Con todo, en octubre del 2009 el entonces alcalde, Ruiz-Gallardón, decidió que aquella fiesta a la vida era contaminación acústica y como tiene que haber de todo en este mundo, hubo gente que aplaudió la decisión de prohibir los tambores en el Retiro, aduciendo que el "ruido" de los mismos impedía el disfrute del canto de las aves y la tranquilidad del lugar, otros incluso llegaron a decir que es que los tambores no pegaban con las otras actividades del parque.

Yo no lo terminé de entender. Mi experiencia es la que he contado: era una fiesta de tambores y gente bailando y divirtiéndose. Había gente fumando maría, sí, como también la hay en cualquier concierto a puerta abierta o cerrada a los que he ido en Europa. Posiblemente se vendían drogas aunque a mí no me consta, pero si es que cualquiera sabe que en el Retiro se venden drogas da igual si hay o no tambores. Tampoco era una actividad constante y diaria como para interrumpir o afectar a otras actividades que se hicieran en el Retiro puesto que era sólo viernes, sábado y domingo.

Yo es que incluso llevaba a gente a disfrutar de esa fiesta cuando venían sin conocer Madrid, como otra parte turística más de la que gozar y a todo el que llevé le encantó y aseguro que ni mi gente ni yo somos de drogas.

Así que desconozco las causas reales de la prohibición y extraño de verdad esa gratuita fiesta en la que cada quien disfrutaba como quería y sin lugar a dudas era una buena forma de recargar pilas para empezar una nueva semana. Por eso quería compartir contigo este recuerdo.


miércoles, 25 de enero de 2012

Disfrutando de especialidades alemanas en el Kurpark Pavillion.

El Kurpark Pavillion es un restaurante en  Garmisch-Partenkirchen bastante moderno y con una carta muy extensa que contempla tanto especialidades alemanas como otras delicias.

Está bastante bien ubicado, pues se encuentra muy cerca del parque Michael Ende, de la Plaza Richard Strauss y de la parte comercial importante de la ciudad.

El restaurante es grande y en verano ponen una terraza con vistas muy bonitas. Es importante remarcar que tienen carta en inglés, cosa que se agradece bastante cuando estás de viaje.

He comido varias veces allí, pero estas fotos son de la vez que fuimos con Sil en junio del 2005.

Con lo primero que flipamos fue con el tamaño de las bebidas, íbamos con un compañero de trabajo que pidió una cerveza, nosotras pedimos cada una un Apfelsaft sloder, que viene a ser un zumo de manzana con agua con gas, que para el verano cae genial.


Cuando llegó la comida... ¡menudo susto! ¡Qué tamaños! Pero es que además ¡Deliciosa! Debo decir que ya no recuerdo lo que el compañero y yo pedimos, pero sí que sé que Sil pidió unas tostadas hawaianas que tengo tiempo de no hacer pero me salen buenísimas, así que un día de estos haré y las pondré en mis recetas de mis joyas culinarias. De postre pedí un Apfelstrudel, porque claro, ir a Alemania a comer a un restaruante de especialidades alemanas y no pedir un Apfelstrudel, vendría a ser casi, casi ¡como un pecado capital! ;P


Sus datos:

Am Kurpark 2, 82467 Garmisch-Partenkirchen, Alemania. Teléfono: +49 8821/3179 ‎


Ver mapa más grande

lunes, 23 de enero de 2012

Palacio de Belvedere de Viena. Los encantos de...

El Palacio de Belvedere en Viena es de visita obligada si vas a esa ciudad. Además de su belleza, de la que disfrutas aunque no sepas mucho de la historia del lugar, tiene también una historia interesante y es obra de un reconocido artista que tuvo también a su cargo la construcción de otros magníficos castillos europeos.

Me gustó mucho el relato de la historia de la web guía de Viena, así que la comparto contigo:

"El Palacio de Belvedere con su jardín, una de las más bellas y elegantes construcciones principescas de Europa, fue construido por Johann Lukas von Hildebrandt entre 1714 y 1723 en lo que entonces eran los límites de la ciudad, como residencia de verano y sede de fiestas y banquetes del príncipe Eugenio de Saboya (París, 1663 – Viena, 1736).


Este príncipe, no muy agraciado físicamente, fue educado en la corte de Luis XIV de Francia (el rey sol), al cual solicitó el mando de un batallón y el cual se lo denegó al no creerlo apto para la carrera militar. Pero Eugenio de Saboya demostraría lo contrario, ya que sería uno de los más brillantes generales austriacos durante las guerras contra los turcos a finales del s. XVII (responsable de la derrota definitiva en la Batalla de Zenta en 1697), además de haber participado en otras guerras y batallas, como la Guerra de Sucesión Española, donde logró importantes victorias.


En 1697 el Príncipe Eugenio adquirió un amplio terreno con jardín y encargó a Johann Lucas von Hildebrandt (1668-1745), autor también de otras grandes obras como el Palacio Schwarzenberg, el Palacio Daun-Kinsky, el Palacio Schlosshof o el Convento Göttweig entre otras, la construcción del Palacio de Belvedere.

Este conjunto palaciego barroco está formado por dos palacios: el Belvedere Superior o Alto Belvedere y el Belvedere Inferior o Bajo Belvedere, uno frente al otro, separados por una serie de jardines escalonados a lo largo de una colina. Dichos jardines fueron diseñados entre 1700 y 1725 en estilo italo-francés, con estatuas, fuentes y escalinatas.


El Belvedere Inferior o Bajo Belvedere fue construido entre 1712 y 1716 como residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya. En él destaca la suntuosidad de las antiguas dependencias privadas y de las salas de recepción del príncipe, tales como la habitación dorada, el dormitorio del príncipe, la sala de grotescos y la galería de mármol. Muy notable es también el fresco en perspectiva de la sala central, obra del pintor bolonés Marcantonio Chiarini.


El Belvedere Superior o Alto Belvedere fue construido posteriormente, concretamente entre 1717 y 1723, como pabellón de fiestas del príncipe Eugenio de Saboya. En este palacio ajardinado destacan la elegante Sala Terrena, la Prunkstiege, la suntuosa Sala de Mármol (con el enorme fresco del techo obra de Carlo Carlone), así como las diferentes salas ricamente adornadas con trabajos de estucos y frescos. Aquí es donde Eugenio de Saboya tenía sus famosas colecciones de arte así como su biblioteca. Durante el invierno de 1732-33 la Sala Terrena recibía su aspecto actual; por motivos estructurales (la sala amenazaba con derrumbarse), Hildebrandt tuvo que construir de forma adicional una bóveda con arcos sostenida por cuatro Atlantes.


Ambas construcciones barrocas, Alto Belvedere y Bajo Belvedere, se unieron mediante un parque simétrico, diseñado según los modelos franceses e italianos; con sus numerosas esculturas y fuentes, el zoológico, la Orangerie, invernaderos acristalados para plantas exóticas y una gran pajarera, este jardín era uno de los parques europeos más suntuosos del s.XVIII.


Tras el fallecimiento del príncipe Eugenio en 1736, su sobrina, la Princesa Victoria, heredó el Palacio. Pero ésta no estaba interesada en el mismo y lo vendió, pasando así a manos de los Habsburgo; primero Carlos VI, el padre de María Teresa, adquirió la valiosa biblioteca y la colección de grabados del príncipe Eugenio y, posteriormente, en 1752, María Teresa adquiriría el Palacio en sí. Sería bajo su mandato que el Palacio recibiría el nombre de Belvedere (“bella vista”), debido a la estupenda vista panorámica sobre Viena y sobre el propio conjunto del Belvedere que se contempla tanto desde el Belvedere Superior como desde la parte superior de los jardines (la denominación de “Alto Belvedere” y “Bajo Belvedere” no aparecería hasta 1776, cuando la colección de arte imperial se aloja en los edificios).

En un principio los edificios apenas fueron utilizados. En abril de 1770, con motivo del matrimonio entre María Antonieta (hija de Francisco I y María Teresa) y el rey francés Luis XVI, el rey Delfín tuvo lugar en el Palacio Belvedere un baile de máscaras que acogió a unos 16.000 invitados. A partir de entonces el Palacio recobró importancia.


A partir de 1776 el Alto Belvedere fue utilizado además como museo, al decidir María Teresa y su hijo el Emperador José II trasladar a él la Galería Imperial de cuadros reales del Stallburg (un ala del Palacio de Hofburg en Viena) al Belvedere Superior. Siguiendo los ideales del Absolutismo, la colección imperial debía hacerse accesible al público. Así, en 1781, la galería se abrió finalmente al público, convirtiéndose en el primer museo público del mundo. Posteriormente, durante las Guerras Napoleónicas, otras colecciones se llevarían al Bajo Belvedere. Éstas se vieron ampliadas a lo largo de los siglos, con obras de la escuela italiana, holandesa, alemana y de la escuela moderna austriaca, así como con las colecciones de monedas y antigüedades y la de antigüedades egipcias, si bien posteriormente, en 1888-89, todas las colecciones imperiales se trasladaron al recién construido Museo de Historia del Arte. Tras el traslado de las colecciones imperiales, los palacios de Belvedere dejaron de ser públicos y se les asignó un nuevo uso.


Cabe señalar que la única descendiente de María Antonieta y Luis XVI de Francia que sobrevivió a la Revolución francesa, la Princesa Maria Teresa Carlota, desde que contrajo matrimonio en 1799 con el Infante Luis Antonio de Borbón, Duque de Angulema, pasó a vivir en el Palacio; también, a principios del s.XIX, el Belvedere Inferior se convirtió en la residencia principal de Napoleón. Como hecho anecdótico, hay que señalar que Anton Bruckner pasó el último año de su vida en una dependencia del Alto Belvedere, en la cual compuso su Novena Sinfonía.

En 1896 el emperador Francisco José I decidió que el Belvedere Superior debía convertirse en la residencia de su sucesor al trono, su sobrino Francisco Fernando. Así, el Alto Belvedere fue reformado por Emil von Fösrter a partir de 1897, para el sucesor al trono austriaco, Francisco Fernando de Habsburgo (1863-1914), quien lo convirtió en su residencia; al mismo tiempo el interior del palacio también se vio modernizado, al añadir, por ejemplo, a los muebles barrocos originales, objetos neobarrocos. Francisco Fernando vivió en este palacio desde 1899 hasta su asesinato en Sarajevo en 1914, momento a partir del cual el palacio quedó vacío hasta 1917, pasando, en 1919, a ser propiedad de la República de Austria.


Mientras, el Belvedere Inferior abrió sus puertas en mayo de 1903 como la “Galería Moderna”. Este museo se concibió como la primera colección estatal de Austria para el arte moderno gracias a la iniciativa de la Asociación de Artistas de Austria conocida como la Secesión. El objetivo era poder reunir las obras del arte contemporáneo tanto de artistas locales como de artistas del panorama internacional. De esta manera se adquirieron desde los inicios de la Galería Moderna obras maestras de Van Gogh, Monet y Segantini. La colección de arte moderno pronto se amplió con vistas a albergar obras procedentes de épocas anteriores. De esta manera, el museo pasó a denominarse en 1911 “Galería Imperial".

El Belvedere Superior se convirtió de nuevo en un museo. A él se llevaron la colección del arte del siglo XIX, siendo los pilares esenciales los trabajos de artistas pertenecientes al movimiento vienés Biedermeier, tales como Ferdinand Georg Waldmüller.


En el Belvedere Inferior se creó un Museo Barroco único con obras pertenecientes a los siglos XVII y XVIII. En la Orangerie podía contemplarse el arte correspondiente al siglo XX, con trabajos de Gustav Klimt y Egon Schiele, entre otros.


Durante la II Guerra Mundial el Alto y el Bajo Belvedere se vieron gravemente dañados, con lo que los museos cerraron sus puertas y los Palacios tuvieron que ser reconstruidos después de la guerra, volviendo a abrir sus puertas en 1953. Durante los años posteriores se incorporaron numerosos trabajos a la colección, que supusieron un punto de inferencia en el arte de Austria.


El 15 de mayo de 1955, en la Sala de Mármol del Alto Belvedere tuvo lugar un hecho histórico; en ella se firmó el Tratado Internacional Austriaco, por el cual se devolvía la independencia a Austria, dejando de estar ocupada por las potencias aliadas a partir de ese momento.

En 2007-2008 el Museo Belvedere fue reorganizado. Así, las colecciones del arte Barroco y de la Edad Media, que hasta entonces se encontraban en el Belvedere Inferior y en el Invernadero (Orangerie), se transfirieron al Belvedere Superior. El Belverede Inferior y la Orangerie, que sufrieron una reconstrucción integral y una adaptación de la estructura original, pasaron a albergar magníficas exposiciones temporales que presentan el arte austriaco en un contexto internacional.


Así mismo, en los Prunkstall, las antiguas caballerizas de la guardia del Príncipe Eugenio, se construyó una “Cámara del Tesoro Medieval”; se trata de un depósito expuesto al público en el que exponen las existencias restantes del arte medieval que hasta entonces habían permanecido almacenadas en el depósito.


De este modo, el Belvedere Superior alberga todas las colecciones permanentes, con las obras pictóricas y escultóricas más destacadas desde la Edad Media hasta la actualidad. De la colección de pintura y escultura de los s.XIX y XX destaca sin duda la colección más grande del mundo de Gustav Klimt, con obras tan famosas como El beso y Judit, aunque también encontramos aquí las mejores obras de Schiele y Kokoscha, destacadas obras de los impresionistas franceses (como Monet y Renoir) y la colección más importante del arte Biedermeier vienés, además de una imponente colección escultórica, entre otras obras maestras.


Por otro lado, el Augarten Contemporary, la dependencia del Belvedere para arte contemporáneo, ofrece oportunidades a los jóvenes artistas, los cuales presentan sus obras en las exposiciones temporales que tienen lugar en él, además de contar en su interior con el Museo Gustinus Ambrosi."

miércoles, 18 de enero de 2012

Baño de la habitación agua de los Chubascos. Baños del mundo.

De las 3 habitaciones que conocí en los Chubascos, el baño de la habitación agua es mi favorito.


Dentro de la sencillez de los elementos utilizados para su decoración, me parece que lograron muy bien el efecto, en especial por las curvas del tabique y también en la cenefa.

La parte del lavamanos no me termina de convencer, creo que merecía un lavamanos de vidrio también y un espejo en forma de gota o al menos con un marco más alegórico al agua.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Xochimilco: ventas y mariachis.

Es alucinante la cantidad de ventas que hay en los canales de Xochimilco, artesanías, ponchos, comida, flores, juguetes... todos con sus embarcaciones se van acercando a tu trajinera para ofrecerte sus productos. Me gustó que no son pesados: pasan, ofrecen, si quieres bien, si no también.
Cuando pasan, son tantas las embarcaciones que hay en los canales que pueden pasar "golpeando" la tuya, suavemente y de forma controlada por los conductores de las mismas.

También hay mariachis ofreciendo sus servicios y hasta puedes ver familias que han llevado grabadoreas con musica y se ponen a bailar en la trajinera.

¡Muy alegre! :)

domingo, 11 de diciembre de 2011

Xochimilco: subiendo y empezando la travesía.

Cuando vas de paseo por los canales de Xochimilco, la aventura empieza al subir a la trajinera. Las encuentras apuñuscadas en el embarcadero y si la que has alquilado está más allá de la orilla... ¡ningún problema! Pasas por las otras hasta llegar a la tuya.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Paseando por Xochimilco, primera parte: introducción.

El 20 de noviembre fuimos un grupo de 9 entre scrabblistas y acompañantes, a hacer una excursión por la ciudad de México.

El primer lugar a destacar de la excursión fue el Museo de Frida Khalo que plasma en cada rincón la sufrida vida de la artista.


El segundo lugar relevante al que fuimos fue Xochimilco donde hicimos un muy agradable y alegre paseo en trajinera.

Como son tantos los aspectos a destacar del paseo en trajinera en Xochimilco, voy a dividir el relato en varias partes:

- Introducción (este mismo post).

- Historia y conceptos básicos.

- Subiendo y empezando la travesía.

- Ventas y mariachis.

- La isla de las muñecas.

- Picando algo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Vitral Tiffany del Gran Hotel Ciudad de México.

Cuando entras al Gran Hotel Ciudad de México quedas plenamente obnubilad@ por su majestuoso vitral Tiffany del techo.


De Milenio online"... sin duda alguna la pieza más bella e importante de todo el edificio, es el vitral que corona el techo. Una pieza de Tiffany firmada por Jaques Grubert y traída a nuestro país en el año de 1908 que cautiva la atención de todo aquel que llega aquí por primera vez.

Dicho vitral ostenta la declaración de patrimonio Cultural de la Nación, al ser considerado obra de arte por el Instituto Nacional de Bellas Artes y uno de los cuatro más grandes que existen en todo el mundo, los demás se encuentran en Paris y San Petersburgo."

Era una maravilla levantarse por la mañana, ir al bufet de desayuno y al salir de la habitación ver ese pasillo tan magníficamente iluminado, voltear entonces a ver el techo y empezar el día con un arco iris multicolor inundando tus sentidos.

Aquí algunas fotos encontradas en internet:











lunes, 7 de noviembre de 2011

Baño de la habitación "fuego" de los Chubascos. Baños del mundo.

La decoración de cada habitación en los Chubascos también va totalmente acorde al elemento que le da el nombre.

Este es el baño de la habitación fuego:

lunes, 31 de octubre de 2011

lunes, 24 de octubre de 2011

Ternera frita en aceite caliente y piedras en el South Beauty. Mi China.

En el South Beauty del Times Square de Shanghái, la misma noche que lo de la ensalada que te conté, nos pasaron un plato que fue ya el culmen del espectáculo culinario de esa cena.

Ponen en la mesa un bol de vidrio con aceite hirviendo y unas piedras grandecitas y allí van hechando pedazos de carne, verduras y condimentos. Se tiene que comer rápido para que no se enfríe.

Aquí el cómo lo hacen:



Aquí la descripción del plato en la carta del restaurante:

Sí, también te ponían diversas salsas para aliñar. ¡Buenísimo!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Caminando por... Garmisch-Partenkirchen.

He escrito ya varios posts de varios lugares preciosos que hay en Garmisch-Partenkirchen pero resulta que para mí es una ciudad con tanto para ver y donde no sólo los lugares comerciales son bonitos que quise compartir contigo fotos de casas, ríos, calles y otros lugares que no aparecen en sí en las guías de viajes pero que me pareció que son una ayuda grandísima a conseguir que se trate de una ciudad mágica... ¿no te parece?





viernes, 14 de octubre de 2011

De y desde la terraza de Casa Batlló, Barcelona. Los encantos de...

La belleza de la obra de Gaudí se observa con el aliento contenido en la terraza de la Casa Batlló.


Se completa la visión con las vistas que desde allí también son preciosas, aquí una pequeña muestra:


sábado, 8 de octubre de 2011